21 Mar Mi nuevo sofá de lino blanco
Te comentaba por instagram cuando comenzó el año que este 2021 iba a ser importante para terminar de decorar mi casa. No es nada fácil venir desde otra vivienda completamente diferente y reubicar el antiguo mobiliario en una casa de obra nueva. Le tengo apego a mis muebles, y no me suelo arrepentir de lo que compro.
Ya llevo dos años y medio viviendo en esta casa y es hora de ponerla al día.
He retapizado mi antiguo sofá azul para convertirlo en un gris más sufrido a los rayos del sol.
El gris es un color que luce bien bonito con cualquier gama. Tengo la cocina abierta al salón y los azulejos son en beige casi blanco. Y como remate, tanto en el antepecho como en el suelo haciendo efecto delimitador entre cocina y salón me enamoré de un hidraúlico en azulón, blanco y negro para dar más personalidad al ambiente.
Pensé que ese azul en azulejo, me iba a condicionar bastante pero me lancé.
La casa es muy blanca por ello me tiré directamente a la piscina para darle un poco de vitalidad con el color y el patrón geométrico vintage que me enamora.
Al tener la cocina rematada en azul, consideré en un principio poner lo cojines del sofá engamados en tonos azules. Pero nada más lejos de la realidad. Metí un verdazo que refresca y da mucha alegría y un subidón de emoción al espacio.
Nuevos aires para el Chester en lino blanco
Después del sofá gris me metí de lleno con el antiguo Chester que compré hace años a un tapicero muy famoso de Valencia, Vicente Comes. El típico tapicero artesano de los que ya no quedan mucho hoy en día, y que trabajaba para las firmas más potentes del textil en diseño de interiores como Gastón y Daniela, Pepe Peñalver y Gancedo.
Es un sofá robusto y me dió mucha pena cambiarlo por otro nuevo puesto que las estructuras de hoy en día dejan mucho que desear. Así que me dispuse a crear ideas en mi cabeza, para darle un nuevo aire al Chester.
Adoro todo lo que sea artesanal y natural, por eso los linos van mucho con mi personalidad. Me hacen sentir bien, cálida en invierno y fresquita en verano. Es algo en lo que incido bastante a la hora de decidir entre diferentes propuestas de materiales con mis clientes. Tienen que formar parte de su esencia si verdaderamente quieren un hogar a su medida.
En un principio valorando la gama de colores pensé de nuevo en un azul para que combinara con la cocina, pero este color ya lo tuve en mi antiguo sofá en Valencia y quise hacer un cambio.
El nuevo salón es muy luminoso pero no grande, por ello me decanté finalmente por un lino blanco, ya que Clara se ha hecho mayor, me dije,
¡Momentazo para sofá blanco!
Los blancos potencian la luz y amplian los metros. Quedan divinos con las maderas y con cualquier color de pintura o resto de mobiliario y tapicerias, no cargan visualmente el espacio y son ideales para crear ambientes ligeros así como elegantes.
Como también dispongo de elementos dorados, fuí a Zara Home para elegir colores que me animaran la vida y combiné el verde maravilloso con dorados y mostazas. El resultado ha quedado espectacular, tanto para invierno como para verano.
¿Sabes cómo me siento al final de este proceso? Feliz.
Eso es lo importante.
Si tienes que elegir textiles para los sofás, pregúntate primero qué tipo de vida llevas, en segundo lugar, cómo quieres sentirte y como última cuestión si encaja esa textura con el sofá. Por supuesto pregunta también en tienda qué resistencia tiene a la fricción y al pilling el tejido, ya que todo textil ha pasado por el conocido test martindale que valora estos parámetros.
¿Y tú, cómo vas actualizando tu casa? Cuentame un poquito.
¿Te gusta repintar y retapizar o eres de las que lo mete todo en un contenedor y a rey muerto rey puesto?
Si te sientes aturdida y te resulta difícil tomar decisiones te puedo echar una mano para escoger la mejor opción que te ayude a diseñar una casa a tu medida.
¡Feliz domingo!